Lionel Messi se despidió de la Selección Argentina en una noche emocionante

El capitán argentino disputó su último partido con la camiseta albiceleste en lo que fue victoria por 3-0 contra Benin en el Monumental, concluyendo una etapa de más de 20 años que finalizó llena de homenajes, festejos y lágrimas.

Por: Facundo Codroipo, estudiante de Licenciatura en Periodismo Deportivo

El primer tiempo terminó empatado a 0, donde los visitantes se plantaron bien demostrando orden y paciencia a la hora de defender y salir de abajo. Llegaron incluso a complicar al equipo nacional con algunas jugadas en las que aprovecharon la velocidad de sus delanteros para realizar contraataques verticales.

Luego de una primera mitad donde a los de Scaloni se los vio aturdidos por la situación, los jugadores argentinos salieron a disputar el segundo tiempo con otra energía, encontrando el primer gol a los 48 minutos mediante un córner ejecutado por Messi, que Nicolás Otamendi, el cual también tuvo su despedida, pudo conectar con el pie.

A los 61 minutos, el “10” habilitó con una asistencia a Nico Paz que tuvo su momento con un golazo de afuera del área. La “pulga” cerró su última función con un gol de penal al minuto 71 poniendo el 3-0 definitivo.

Así, Lionel Messi puso punto final a su paso por el seleccionado dejando números inigualables: 208 partidos, 126 goles y 67 asistencias, siendo el número 1 en todas estas categorías.

Después del pitazo final, el fútbol quedó a un lado y comenzaron los homenajes. Un show de drones se desplegó en el cielo del Monumental formando su mítica camiseta número 10 y otras imágenes representativas de su carrera. Además, Soledad Pastorutti de manera muy emotiva le dedicó la canción “Brindis” que terminó con un abrazo sentido entre ambos.

Finalmente, el mejor jugador del mundo agarró el micrófono y se dirigió al pueblo argentino, “Fue un orgullo muy grande para mí defender esta camiseta durante todos estos más de 20 años”, “Solo decirles que los quiero, los voy a extrañar y soy un agradecido a Dios de ser argentino”.

Con toda su familia presente, también recordó entre lágrimas a su padre que falleció poco después del mundial, cerrando el discurso con un “Muchas gracias, los quiero”, generando la ovación de todo el público, y el llanto de sus propios compañeros que lo acompañaron en su recorrido con el combinado nacional.

De esta manera, la despedida marcó el final de la etapa del futbolista más ganador de la historia de la Selección Argentina, con un vació imposible de remplazar, pero con un legado que trasciende el fútbol y representa una historia de resiliencia y superación.

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